La historia de ITV: pionera francesa en la evolución del parapente mundial
En el universo del vuelo libre, hay nombres que resuenan con fuerza por su capacidad de innovación, su arraigo en la historia del deporte y su apuesta decidida por la seguridad y el rendimiento. Uno de esos nombres es, sin duda, ITV, una de las marcas más reconocidas en el mundo del parapente. Fundada en Francia en los años ochenta, ITV ha jugado un papel crucial en el desarrollo del parapente moderno, desde sus primeras alas rudimentarias hasta los actuales modelos de alto rendimiento, pasando por hitos que marcaron un antes y un después en la disciplina.
la fábrica itv y su origen en el corazón de la revolución del vuelo libre
ITV nace en 1981 en Francia, un país clave en el nacimiento del parapente como disciplina deportiva. En aquellos primeros años, el parapente estaba aún buscando su identidad, con materiales tomados prestados de otros deportes, técnicas de pilotaje experimentales y una normativa prácticamente inexistente. En ese contexto, ITV (cuyo nombre significa *Industrie de Tissu Volant*) supo situarse en la vanguardia, combinando su experiencia en tejidos técnicos con una creciente pasión por el vuelo.
Ya desde sus primeros modelos, la marca destacó por su obsesión por la calidad de los materiales y la solidez de los diseños. Mientras otros fabricantes experimentaban con estructuras poco fiables, ITV apostó por una línea de trabajo más conservadora, centrada en la seguridad del piloto, algo que sería una de sus señas de identidad durante décadas.
el boom de los años 90 y la consolidación internacional
Durante la década de 1990, el parapente vivió un crecimiento explosivo en Europa, y especialmente en Francia, Suiza, Alemania y España. ITV aprovechó esta expansión con una gama de productos pensada tanto para el piloto principiante como para el experto en busca de rendimiento. Modelos como Meteor, Saphir o Diamant se hicieron populares por su fiabilidad y comportamiento predecible, lo que los convirtió en alas ideales para escuelas de vuelo y clubes.
Fue también en esta época cuando ITV amplió su presencia internacional. La marca comenzó a exportar a numerosos países y a establecer una red sólida de distribuidores y centros de prueba. La filosofía de la empresa combinaba tradición y tecnología, cuidando el proceso de fabricación artesanal pero incorporando, progresivamente, herramientas de simulación, túneles de viento y programas de diseño asistido por ordenador.
la apuesta por el parapente biplaza y la formación
Otro de los pilares del éxito de ITV ha sido su compromiso con el parapente biplaza, un sector en el que la marca ha cosechado grandes logros. Modelos como el Balko, el Biplace o más recientemente el Bulldog se han ganado el respeto de miles de profesionales del vuelo tándem, especialmente por su durabilidad, estabilidad y facilidad de uso incluso en condiciones térmicas exigentes.
Este enfoque profesional también se trasladó a las escuelas. ITV fue una de las primeras marcas en desarrollar velas específicamente diseñadas para la enseñanza, con características que priorizaban el inflado sencillo, la resistencia al plegado y la tolerancia a errores de pilotaje. Gracias a estas alas, generaciones enteras de pilotos han aprendido a volar bajo un logo que transmite confianza y solidez.
innovación, certificaciones y sostenibilidad
En los últimos años, ITV ha seguido evolucionando, adaptándose a las nuevas exigencias del mercado. Ha invertido en tecnologías de simulación de fluidos, corte láser de precisión y nuevos tejidos más ligeros y resistentes. Además, todos sus modelos cumplen con las estrictas certificaciones europeas, como EN y LTF, siendo sometidos a rigurosas pruebas de carga y maniobrabilidad.
La marca también ha explorado el uso de nuevos materiales como el Dominico DOKDO, el Skytex Light o combinaciones híbridas para alas más ligeras. Asimismo, ha incorporado la sostenibilidad a su cadena de producción, minimizando residuos y apostando por proveedores locales siempre que es posible.
una marca presente en la competición y en la aventura
Aunque ITV no siempre ha estado en la primera línea de las competiciones de alto rendimiento, sí ha logrado hitos importantes en categorías como Sport y Biplaza. Pilotos patrocinados por la marca han cruzado los Alpes, participado en expediciones en América del Sur o protagonizado vuelos extremos en el Himalaya. Su modelo Wasabi, por ejemplo, ha sido utilizado en rutas de vuelo vivac por toda Europa.
Por otro lado, ITV ha sabido mantener su alma aventurera. A través de colaboraciones con exploradores y pilotos profesionales, ha equipado travesías en paramotor por África o vuelos de larga distancia en el desierto australiano, demostrando la versatilidad de sus productos y su fiabilidad en entornos hostiles.
con los pies en la tierra y la mirada en el cielo
A día de hoy, ITV continúa fabricando en Francia, manteniendo una producción controlada y cercana, alejada de los grandes volúmenes deslocalizados. Sus oficinas y planta de producción están situadas en la región de Rhône-Alpes, una de las cunas del vuelo libre europeo. Desde allí, siguen diseñando alas que combinan tradición e innovación, siempre con el piloto en mente.
ITV es una marca que ha sabido crecer sin perder su esencia. Una fábrica que ha acompañado al parapente desde sus balbuceos hasta la madurez actual del deporte. Un símbolo de compromiso, innovación y pasión por volar. Para quienes han aprendido a volar con una ITV, el logotipo en su vela representa mucho más que una marca: es un pedazo de historia del vuelo libre.