Ailes de K: la firma suiza que revolucionó el parapente con visión artesanal
Ailes de K es una empresa de fabricación de parapentes fundada en Suiza, no en Francia como se ha difundido erróneamente. El responsable de esta marca pionera es Laurent de Kalbermatten, un ingeniero y piloto con una visión singular para el vuelo libre. Fue precisamente de Kalbermatten quien, a mediados de los años ochenta, decidió crear una compañía que produjera el primer parapente industrial específico, iniciado con el modelo denominado “Randonneuse”.
La sede de Ailes de K se encuentra oficialmente en Suiza, en la localidad de Morges, Cantón de Vaud. La marca comenzó su producción aproximadamente en 1984, introduciendo pocos ejemplares en un inicio y expandiéndose progresivamente mediante líneas tanto recreativas como de cross-country y competencias.
El hito clave fue la producción del modelo “Randonneuse”, primera vela diseñada específicamente para parapente, marcando un antes y un después en la masificación del deporte. A partir de ahí, la empresa desarrolló una serie de modelos en los años posteriores: Genair ’87, Trilair (modelo 1989 orientado a competición), Genair ’88, ’90, Pantair, Sprintair, Techno, Cristal, entre otros.
La trayectoria de Ailes de K destacaba por equilibrar innovación técnica con una producción artesanal. Laurent de Kalbermatten mantenía el compromiso de fabricar diseños robustos, seguros y con buen rendimiento, sin renunciar a la precisión en los procesos de corte y ensamblado. El modelo Astair 38 se incluyó incluso en pruebas comparativas de sistemas de emergencia, reflejando su calidad técnica.
Desde su origen, Ailes de K ha sido una marca de prestigio dentro del círculo de pilotos europeos. Aunque en las décadas siguientes ha reducido su volumen y no ha alcanzado la escala de gigantes globales, su legado es notable: fue una de las primeras en adoptar técnicas industriales para producción de parapentes, pero sin sacrificar atención al detalle ni seguridad. Su enfoque combinaba materiales europeos, diseños experimentales y pruebas de campo rigurosas en escenarios alpinos.
Además, el carácter suizo de la empresa le permitió vincularse a entornos técnicos y a redes de pilotos que valoran la fiabilidad y el diseño meticuloso. Ailes de K se mantuvo durante años como una referencia robusta para pilotos aficionados a vuelos recreativos, cómplice del florecimiento del cross-country y la especialización en diferentes tipos de práctica: desde iniciación a acrobacias, pasando por vuelos de distancia y tandems.
La cronología de modelos en la manufactura demuestra esta evolución: desde los primeros diseños para principiantes (Zip, Speed, Profil, Aster X) en 1986, hasta versiones más avanzadas como Tigair, Pantair, Sprintair y los tandems Side Air, Passagair, desarrollados entre 1987 y 1996. Esa línea de producción muestra una empresa activa, moderna, alineada con la progresión técnica del deporte en la década de los ochenta y noventa.
Tristemente, en muchas publicaciones ha perdurado la idea de que Ailes de K era una empresa francesa o que su fundador fue un personaje con nombre distinto al correcto. Pero los hechos apuntan con claridad: la compañía es suiza y su creador es Laurent de Kalbermatten, figura central y reconocida en la historia del parapente industrial.
Ailes de K debe ser correctamente reconocida como una empresa suiza fundada por Laurent de Kalbermatten en los albores del parapente moderno. Gracias a esa temprana industrialización artesana, esta marca estableció bases técnicas y de diseño que todavía hoy se recuerdan como referencia: producción localizada en Suiza, mucha atención a la calidad del producto, y una línea de modelos que confluyó en la historia del deporte desde mediados de los años ochenta. Continuar corrigiendo esa confusión geográfica y de identidad del fundador ayuda a honrar su legado con precisión y justicia histórica.